El sexo con otra pareja

Hace unas décadas gran parte de la población española se habría escandalizado al oír hablar de tener sexo con otra pareja con el consentimiento de la esposa y/o el marido. El ir de putas quizá no habría sido tan mal visto como el practicar el intercambio de pareja y disfrutar del sexo con otras personas fuera del matrimonio pero siendo partícipes ambos cónyuges. Pues bien, por suerte los tiempos son otros y hoy en día quedan ya pocas personas a las cuales el hacer swinging o intercambio de pareja les parezca algo salido de una película. Es cierto que gran parte de la sociedad no reconoce practicar sexo con otras personas fuera de sus matrimonios o relaciones. Pero sabemos por la cantidad de miles de personas que se registran diariamente en webs de contactos para intercambio de pareja que esto va quedando obsoleto y que la tendencia es la de disfrutar de tener sexo en un ambiente liberal y relajado con otras parejas. que relacion buscas en la red?

La necesidad de mantener la chispa

La mayoría de las personas que frecuentas los clubes o casas de intercambio de pareja, son matrimonios o parejas de hecho que tienen una postura liberal hacia el sexo y quieren disfrutar de los placeres de tener relaciones sexuales satisfactorias sin excluir a sus parejas. El amor no les falla, pero la chispa que había al principio de la relación, del matrimonio, se ha ido extinguiendo con el tiempo y el poder tener sexo con otras personas mientras ambos lo saben e incluso participan del acto sexual, crea un vínculo de confianza, de sinceridad y hace que las parejas tengan más ganas de tener sexo en casa. Los swingers o parejas que practican el intercambio son personas que no creen en la monogamia y en el sexo con una sola persona pues saben bien que con el tiempo el sexo en pareja se torna monótono, frío y rutinario, y ellos precisamente buscan mantener la chispa, la llama encendida que les haga disfruta del placer de tener sexo, pero también de una caricia, de una rica felación.

El sexo como forma de ocio

El acto sexual es una de las cosas más placenteras que podemos experimentar, así que no es raro que lo veamos como una forma de ocio, no sólo como algo que debe ocurrir en la intimidad de casa entre una pareja. Comemos en restaurantes con amigos, vamos a al cine y disfrutamos de una película con desconocidos, entonces, ¿por qué no tener sexo fuera de casa con otras personas? Y una cosa además muy importante, el no tener que pagar para obtener sexo, en cualquier caso lo que se pagan son las consumiciones en algún que otro club, pero no por tener sexo con otra pareja. Locales de Barcelona y Madrid se ofrecen no sólo como lugares de intercambio de parejas, sino también como espacios de ocio relacionados con el sexo. Y eso lo saben nuestros contactos, las miles de parejas swingers que forman parte de nuestra comunidad y te pueden iniciar en el ambiente liberal de intercambio de pareja, ¿a qué esperas para conocerlos?
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